Tal vez pienses que tu nombre, el trabajo que haces, el rol que ocupas en una familia…

Tal vez pienses que lo que has hecho, tu pasado, tus penas y tus glorias…

Tal vez pienses que tus proyectos, lo que construirás, quien serás cuando tengas lo que deseas…

Pues te invito a que en este preciso momento te llames al silencio, páres, te encuentres en quietud, respires profundamente y solo con lo que puedes sentir respondas a la pregunta.

Sin que intervenga cualquier idea de identidad conocida.

Y no me refiero a una despersonificación pero sí a como puedes percibir lo que eres sin usar palabras.

Sin explicaciones complejas… solo lo que es y eres, ahora. Ahora que es el único momento que existe.

Qué eres?

Quien eres?

El que piensa?

Solo respiración?

Un corazón que late sin parar desde que te despertaste en este mundo y lo seguirá haciendo hasta que te vayas?

Un ocurrir?

Un cuerpo?

Energía?

Pura consciencia?

Un momento en el tiempo?

Amor?

La respuesta te la dejo a tí para que la formules como gustes, pues es algo personal.

Pero te aseguro que te acercarás cada vez más a una respuesta honesta conforme abandones tus ideas del pasado y dejes a la mente totalmente de lado. No lo intelectualizes, no lo razones. Que absurdo es adjudicar toda nuestra existencia o quienes somos a una simple idea de la mente cuando sabemos que esta limitada a las reglas de la razón y lo que “es posible”.

Cuanto más aceptes el misterio que eres y del mundo que te rodea más seguro te sentiras de tí.

Pues aprenderas a sostenerte ante ese misterio, a caminarlo con curiosidad y confianza más que miedo e inseguridad.

Eres mucho mas de lo que crees.

Y eres capaz de cosas que estan mucho más allá de lo que puedes imaginar con tu cabeza.

Siente.

Dejate caer.

Y te encontrarás en la caída.